Profundicemos en el significado profundo de Juan 1:1-15. Este pasaje es rico en significado teológico y ha sido objeto de extensos análisis e interpretación. Estos son los versículos:

Juan 1:1-15 (RVR1960)

En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Y la luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no la comprendieron.

Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.

Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.

No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.

Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho, y el mundo no le conoció.

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

Análisis y significado profundo

Versículo 1: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios".

"En el principio": Esto hace eco de Génesis 1:1, estableciendo una conexión entre la narración de la creación y el Verbo.

"el Verbo" (griego: Logos): Este término transmite el concepto de razón divina, orden y poder creativo. El Verbo es identificado como distinto de Dios (con Dios) y, sin embargo, completamente divino (era Dios).

Versículo 2: “Este era en el principio con Dios”.

Esto reitera la coexistencia y coeternidad del Verbo con Dios, enfatizando la naturaleza divina del Verbo y su papel activo en la creación.

Versículo 3: “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”.

El Verbo es representado como el agente de la creación. Todo lo que existe debe su origen al Verbo, subrayando la omnipotencia del Verbo y su papel integral en la creación.

Versículo 4: “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”.

“Vida”: El Verbo es la fuente de toda vida.

“Luz de los hombres”: Esto introduce la metáfora de la luz, que simboliza la verdad, el conocimiento y la revelación divina.

Versículo 5: “Y la luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron”.

“Oscuridad”: A menudo simboliza la ignorancia, el mal y la separación de Dios.

A pesar de la presencia de la oscuridad, la luz permanece invicta, destacando la victoria y la persistencia de la verdad y la bondad divinas.

Versículos 6-8: El papel de Juan el Bautista

Juan el Bautista es presentado como testigo de la luz, preparando el camino para la Palabra. Su papel es testificar y guiar a otros a creer en la luz.

Versículo 9: "Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo".

"Luz verdadera": Se refiere a la Palabra, que ilumina a cada persona, ofreciendo revelación y guía universales.

Versículos 10-11: El rechazo del mundo

A pesar de la presencia de la Palabra en el mundo y de que el mundo fue creado por él, el mundo no logra reconocerlo ni aceptarlo. Esto habla de la ceguera espiritual y la resistencia de la humanidad. Versículos 12-13: Aceptación y renacimiento

A quienes aceptan y creen en la Palabra se les concede el derecho de convertirse en hijos de Dios, lo que significa un renacimiento espiritual que trasciende los orígenes naturales o humanos.

Versículo 14: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”.

“El Verbo se hizo carne”: Esta es la Encarnación, donde la Palabra divina asume la naturaleza humana.

“Habitó entre nosotros”: Esto implica vivir entre la humanidad, estableciendo una presencia personal y relacional.

“Lleno de gracia y de verdad”: Estas cualidades resumen la naturaleza y la misión del Verbo hecho carne.

Versículo 15: El testimonio de Juan el Bautista

Juan el Bautista da testimonio de la preeminencia de la Palabra, reconociendo la existencia eterna y la superioridad de la Palabra. Conclusión

Juan 1:1-15 presenta un fundamento teológico profundo para entender a Jesucristo como la Palabra divina, coeterna con Dios, el agente de la creación, la fuente de vida y luz, y la revelación encarnada de la gracia y la verdad de Dios. El pasaje enfatiza el contraste entre la aceptación y el rechazo de la Palabra, el poder transformador de la fe y el cumplimiento de las promesas divinas a través de la encarnación. Invita a los lectores a reconocer y responder a la luz divina que ha entrado en el mundo.