En la teología cristiana, una relación restaurada con Dios a través de Jesucristo implica tanto la fe en Jesús como seguir Sus mandamientos. Aquí está cómo estos dos aspectos están interconectados y son necesarios para la vida cristiana:
Fe en Jesús
La fe es esencial para la salvación y para entrar en una relación restaurada con Dios. En el Nuevo Testamento, la fe se enfatiza como el fundamento de la vida cristiana.
Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: no por obras, para que nadie se gloríe."
La fe en Jesucristo como el Hijo de Dios y el Salvador del mundo es el primer paso esencial. A través de la fe, las personas aceptan la gracia salvadora de Dios y entran en una relación personal con Él.
Seguir los Mandamientos de Jesús
Una vez que alguien cree en Jesús, esta fe auténtica se manifestará a través de la obediencia a Sus mandamientos y una vida transformada.
Juan 14:15: "Si me amáis, guardad mis mandamientos."
Juan 15:10: "Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor."
1 Juan 2:3-6: "Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado: por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo."
Fe y Obras
La fe auténtica produce buenas obras y una vida conforme a las enseñanzas de Jesús. Esto no significa que las obras sean la fuente de la salvación, sino que son la evidencia de la fe verdadera.
Santiago 2:17: "Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma."
Imitar a Jesús
Seguir los mandamientos de Jesús también significa vivir según Su ejemplo. Los cristianos están llamados a imitar la vida y el carácter de Jesús, mostrando amor, misericordia, compasión y obediencia a la voluntad de Dios.
1 Pedro 2:21: "Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas."
Conclusión
Una relación restaurada con Dios a través de Jesús implica ambos aspectos: la fe en Jesucristo y seguir Sus mandamientos. La fe verdadera se manifiesta a través de una vida de obediencia e imitación de Jesús. La fe inicia la relación con Dios, y la obediencia y vivir según los mandamientos de Jesús demuestran la autenticidad de esta relación y profundizan la comunión con Dios. Esta combinación de fe y obras es esencial para una vida cristiana plena y verdadera.